Residencia tercera edad: una opción ideal

Cuando empieza el retiro o la jubilación, muchos se preguntan si es mejor vivir en una residencia tercera edad o seguir en su hogar de siempre. Existe un paradigma sobre estos lugares, piensan que solo se usan por personas que están enfermas o han sido abandonados por sus hijos, pero es un concepto equivocado.

A partir de los 50 años, en la mayoría de los países occidentales se considera que una persona ha alcanzado la tercera edad, esa etapa a la que tantos temen, aunque no se traduce inmediatamente en el fin de la vida. Sí es necesario contar con atención y cuidados médicos, pero no significa la muerte, ni mucho menos.

La vida no se acaba porque alcancemos la vejez, en la tercera edad existen sueños, ideas y propósitos que nos mantienen vivos. Precisamente pensado así, surgen las residencias para aquellos que han llegado a esta etapa, con el propósito de ofrecerles una comunidad dispuesta a disfrutar los años que están por venir.

Residencia tercera edad

¿En qué consiste una residencia tercera edad?

Existen diversas residencias para personas de tercera edad que tienen modalidad permanente o temporal, la segunda se puede disfrutar en épocas específicas: fines de semana, vacaciones, y hospitalización, si esta fuese requerida. Las posibilidades de recreación son muy variadas, pensando en todos los gustos.

La comodidad, además de la tecnología, son indispensables para que las personas disfruten cualquier estancia, pasa lo mismo con aquellos que han alcanzado la tercera edad. Aunque el lujo no siempre es lo más transcendental, existen diversas residencias de los abuelos que también lo ofrecen, como un valor agregado.

Entendiendo que en las residencias de tercera edad existen muchas personas con enfermedades crónicas y otras propias de la vejez, una buena residencia para ellos es aquella que cuenta con telecomunicaciones hospitalaria, que facilite la asistencia en el momento en el que sea requerido.

España es, junto con Japón y Eslovenia, uno de los países con mayor cantidad de personas que supera los 60 años, esto supone un reto para los Gobiernos, pero también afecta las viviendas, que deben adaptarse a esta población vulnerable. Es por ello, que una residencia de tercera edad puede facilitar mucho las cosas.

La prevención de enfermedades relacionadas con la vejez, supone un reto para la salud pública en España. Apoyarse de instituciones que cuenten con cuidados especiales como las residencias de tercera edad, pueden disminuir los costes públicos y ayudar eficientemente a esta población.