Campamentos de verano: un aprendizaje con diversión para los niños

Campamentos de verano

El uso de los campamentos de verano se ha convertido en una solución para los padres en el momento en el que los niños salen de vacaciones, bien porque trabajan y no pueden atenderlos como es debido o piensan que es una buena oportunidad de entretenimiento educativo. Definitivamente son unos días diferentes en donde divertirse y aprender es el objetivo.

Este tipo de campamento implica que los niños duerman fuera de casa y esto precisamente es conveniente porque aprenden a no depender absolutamente de sus padres. Es probable que pierdan ropa o algún accesorio, no obstante, la ventaja es que adquieren la capacidad de desenvolverse por sí solos, lo que  incrementará su autoestima al experimentar dicha independencia.

Además, gracias a esa necesidad que tienen de buscar cómo solucionar los  problemas, tales como, hacer una maleta o resolver el no tener ropa limpia en algún momento, también van a aprender a valorar lo que los demás hacen por satisfacer alguna de sus necesidades, ya que vivenciarán el trabajo que otros realizan para atenderlos a ellos.

Una de las ventajas de los campamentos de verano es que brindan una oportunidad ideal para hacer amigos, fuera del ambiente de la escuela y del hogar, esto facilita la socialización con personas que no pertenecen al entorno diario y estrechan el lazo emocional que une a los niños con los compañeros afianzando la confianza en ellos mismos.

Lo esencial es que evitan el aislamiento, las actividades las planifican para hacerlas en grupo, en donde además de divertirse se reparten tareas, logrando que los chicos se sientan protagonistas de cada actividad. Hay que distraerse pero también se tiene que cumplir con las asignaciones diarias y ser responsables de su espacio.

Deportes, actividades pedagógicas según la edad, son unas de las tantas rutinas que los campamentos de verano ofrecen, tanto a niños como a jóvenes, con la certeza de que estarán bien seguros.