Cursos de tantra: el placer nunca estuvo tan cerca

Hacer el amor es algo tan bello, tan digno de degustar en toda regla que merece la pena aprender a controlar nuestras emociones para disfrutarlo como se merece.

Practicar el sexo con tranquilidad es la mejor manera de aprender a escuchar nuestro cuerpo y hacerlo conectar con el de la otra persona a un nivel más allá de lo físico. Esta conexión es la que consigue al final un placer que no tiene explicación en nuestra realidad actual.

¿Quieres disfrutar aún más del sexo?

cursos de tantraPara aprender a disfrutar el sexo de una forma bien distinta que te permita incrementar el goce notablemente existen los cursos de tantra.

El tantra es una disciplina muy antigua, tiene su origen en el siglo VI antes de Cristo, aunque las  primeras escrituras datan de hace 2000 años. En ellas se enseñaba el poder de nuestro cuerpo  y de sus puntos electromagnéticos que conectaban con el sentimiento con el poder de la conciencia.

El tantra enseña que a la hora de practicar el sexo puedes tomar dos caminos, el de la derecha que es aquel en el que se produce más un hecho de imaginación aislada, es decir tú estás practicando sexo pero a la vez estás individualmente imaginando cosas, normalmente la gente que lo hace, lo hace para excitarse más.

Y por otro lado está el camino del tantra, el de la izquierda, también se practica el sexo por supuesto, pero unido a sacar el potencial sensitivo que tiene nuestro propio cuerpo y el de nuestra pareja.

 

La conciencia expandida

cursos de tantraDigamos que se produce la conciencia expandida, trabajamos mucho la concentración, la respiración, la conciencia de nuestro cuerpo, de nuestros puntos de placer, disfrutarlos suavemente, todo ello conlleva a un estado de unión con nuestra pareja que hace que el placer se convierta en éxtasis.

Y a esto precisamente es a lo que te enseñan en los cursos de tantra para que luego podáis ponerlos en práctica y aprender a disfrutar el sexo con conciencia, intentando que cada parte de vuestro cuerpo se transforme en auténtico punto de placer.