Sistemas de embalaje ¿Cómo definirlo en la empresa?

Sistemas de embalaje

No importa si se trata de un producto comercial, industrial o institucional, siempre va a ser necesario contar con sistemas de embalaje que permitan contener el producto de forma segura y cómoda para el consumidor, si bien es cierto que según las características y cualidades del contenido, el envase cambia, el sistema persigue un fin común en todas su aplicaciones, satisfacer la necesidad de producción.

Hay que tener en cuenta que a cualquier escala es conveniente definir el sistema de embalaje, desde empresas exportadoras, hasta negocios que distribuyen a nivel local, ahora bien lo que se busca es facilitar y automatizar el acopio, embalado y clasificación del inventario para su posterior distribución.

Funciones del empaque

1.- Contener: por lógica es su principal atributo, debe tener una capacidad específica y una distribución adecuada, además de conservar correctamente lo que se encuentre en su interior.

2.- Compatibilidad: los materiales y diseño del mismo, deben acoplarse con el contenido, con la intención de que no se contamine o se transmitan microorganismos, aromas o filtración de factores que puedan dañar el producto.

3.- Practicidad: debe tener un tamaño adecuado para el consumo individual o familiar, abrirse y cerrarse con un sistema sencillo y ser cómodo para el transporte del mismo.

4.- Imagen: el diseño y elección de colores es fundamental para exhibir y llamar la atención del comprador.

¿Cómo determinar el sistema dentro de la empresa?

1.- Analizar: las necesidades y expectativas una vez instalada la maquinaria, con el fin de cumplir objetivos concretos y establecer prioridades y fundamentos técnicos.

2.- Proyectar: estudiar las diferentes alternativas para determinar la mejor oportunidad, siempre en busca de un equilibrio entre la inversión, la calidad y los resultados.

3.- Ejecutar: construir e instalar los equipos de forma ordenada y precisa, cumpliendo con los parámetros fijados en los pasos anteriores.